01800 999 URGE (8743)

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Es una enfermedad de carácter familiar y ambiental.

¿Cuáles son las causas? 

La inflamación articular se debe al depósito agudo de cristales de urato en la articulación implicada, que generalmente está circunscrita a una sola articulación aunque en los casos muy crónicos existe deformación de una o varias articulaciones. 

Se debe a un exceso de producción o disminución en la excreción de uratos. En enfermedades crónicodegenerativas, con daño tisular o algunos medicamentos que producen muerte celular se pueden producir excesivas cantidades de urato y ataques agudos de gota, tal es el caso del uso de diuréticos, antimetabolitos, medicamentos inmunosupresores, aspirina, niacina, enfermedades mieloproliferativas, mieloma múltiple, hemo- globinopatías, insuficiencia renal crónica, hipotiroidismo, psoriasis, sarcoidosis, intoxicación por metales, ingestión excesiva de alcohol y en alimentación parenteral.

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¿Es frecuente la gota? 

El 90% de los casos primarios ocurren en hombres después de los 30 años, en la mujer es más frecuente después de la menopausia.

¿Cuáles son las manifestaciones de la gota?  

Pueden observarse depósitos grandes de cristales que se denominan tofos y que se encuentran en orejas, manos, pies, codo y bursa pretibial, los cuales se forman habitualmente después de varios ataques, 5-10% de los pacientes con gota presentan litiasis urinaria. La gota crónica puede llevar a insuficiencia renal tanto por depósito de ácido úrico en el riñón, como por la coexistencia de hipertensión arterial, abuso de alcohol, exposición a metales y factores de riesgo cardiovascular. Aproximadamente el 20% de los pacientes diabéticos cursan con gota.

Puede haber periodos cortos o largos de remisión.

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¿Qué estudios son útiles? 

Deben realizarse estudios de evaluación general por la posibilidad de complicación sistémica. Deben determinarse los niveles de ácido úrico en sangre y orina. Durante el ataque agudo puede haber hasta un 25% de pacientes con determinaciones séricas normales por su atropamiento intratisular y/o intra- articular. La velocidad de sedimentación globular se encuentra elevada en los casos agudos. Si se extrae la sustancia de un tofo se podrán observar los cristales característicos de ácido úrico. 

A los rayos X en un principio no se encontrarán alteraciones, sin embargo al paso del tiempo se demostrarán pseudoquistes y erosiones en saca-bocados en las falanges distales o cualquier otra articulación enferma. Pueden observarse además los tofos adyacentes a la articulación correspondiente.

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¿Qué enfermedades pueden confundirse? 

Deben descartarse otras artropatías degenerativas como la artritis reumatoide, o casos agudos de artritis séptica, celulitis, y otras enfermedades crónico-degenerativas y hematológicas.

¿Cuál es el tratamiento? 

En el ataque agudo debe inicialmente tratarse la inflamación y posteriormente la hiperuricemia, ya que las reducciones bruscas de ácido úrico pueden precipitar un ataque. El reposo en cama es muy importante por lo menos por 24 hrs. 

La inflamación se debe tratar con antiinflamatorios y analgésicos, además puede utilizarse la colchicina en algunos pacientes seleccionados que no responden al antiinflamatorio, y en contados casos agudos severos se utilizan los corticoides tanto sistémicos como intra-articulares.

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El tratamiento entre un ataque y otro debe incluir:

1. Dieta. Deben evitarse los alimentos ricos en purinas y ácido úrico, reducir el peso, disminuir el consumo de alcohol, incremento en la ingestión de líquidos.

  • Alimentos bajos en purinas: cereales refinados, leche, huevo, azúcar, mantequilla, fruta, verdura, nueces, cacahuates
  • Alimentos altos en purinas: todas las carnes, extractos de carne, levaduras, cerveza, leguminosas (frijol, lenteja) verduras verdes, espárragos.

2. Evitar medicamentos que elevan el ácido úrico, diuréticos, aspirina, niacina.

3. Colchicina. En pacientes con un solo episodio que no responde a otros antiinflamatorios y en pacientes en quienes se quiere evitar una recurrencia y que no pueden utilizar Allopurinol.

4. Medicamentos que reducen el ácido úrico en sangre:

  • Uricosúricos, evitan la reabsorción en túmulos renales, pero deben fomentarse los líquidos para evitar la formación de litiasis
  • Allopurinol, es un inhibidor de xantina oxidasa que baja los uratos y favorece la remoción de ácido úrico de los tofos y otros tejidos. Solo debe utilizarse en los casos rebeldes a otros tratamientos y a las dosis menores útiles, en pacientes con insuficiencia renal deben limitarse las dosis.