Este servicio se aplica cuando el adulto mayor, de acuerdo a su condición de salud, requiere de una intervención quirúrgica. Se aplican una evaluación cardiovascular personal y una evaluación geriátrica integral, considerados factores importantes del pronóstico de mortalidad postquirúrgica.
Aquí se requiere la asistencia de un médico geriatra y un cardiólogo, así como la aplicación de estudios de laboratorio (biometría hemática, química sanguínea de cuatro elementos , electrolitos séricos (opcional) y tiempos de coagulación), y de gabinete (electrocardiograma en reposo y telerradiografía de tórax).
