Es un procedimiento que nos permite observar con ayuda de un ureteroscopio y bajo visión directa, el sitio exacto donde se encuentra alojado un cálculo y así poder destruirlo con energía neumática, electrohidráulica o con láser.
El procedimiento consiste en pasar una guía metálica a través del meato del uréter hasta llegar al riñón. Sobre esa guía se pasa el ureteroscopio, que nos permite ir observando cada tramo del uréter o las cavidades renales donde se encuentre alojado el cálculo y destruirlo, haciendo uso de diferentes herramientas para su fragmentación como las varillas del litotriptor neumático, electrohidráulico o el láser holmio. Todo esto se hace bajo anestesia general endovenosa.
Es un procedimiento que permite la fragmentación de cálculos en vías urinarias sin necesidad de intervención quirúrgica, y que facilita su eliminación a través de la orina.
Primero se localiza el cálculo a tratar mediante fluoroscopía (rayos X). Una vez localizado, se coloca en el punto focal al que llegan las ondas de choque y se procede a la fragmentación. El procedimiento se hace bajo analgesia-sedación endovenosa y dura aproximadamente 50 minutos.