Evolución de Médica Sur
A
principios de la década de los ochenta, el mundo médico fue testigo del
surgimiento de un novedoso proyecto de atención y cuidado de la salud: el de un moderno complejo hospitalario llamado Médica
Sur.
Este
proyecto fue concebido como un concepto médico de avanzada, dirigido
especialmente a la integración de la asistencia, la enseñanza y la
investigación biomédica. Un pequeño grupo de médicos visionarios emprendió la
tarea de fundar una institución no gubernamental, distinta de los hospitales
privados tradicionales de la ciudad de México, acorde con las necesidades de
atención de la sociedad. Incluyeron como asociados a directivos, empleados,
pacientes y empresarios.
Con
este proyecto se buscó crear un espacio para practicar la medicina con libertad
y respeto, y en armonía con los requerimientos de subsistencia digna de los
propios médicos.

Construcción
del Hospital Médica Sur
En
sus distintas etapas de crecimiento, Médica Sur ha contado siempre con el apoyo
de la sociedad, a través de grupos de médicos, pacientes e inversionistas.
Desde sus inicios como torre de consultorios, su cambio a hospital de servicios
generales, hasta su actual condición de centro de alta especialidad, ha sido un
proyecto animado por la voluntad de muchas personas que están convencidos de
que, para ellos, sólo existe un tipo de
medicina: la buena medicina.
Médica
Sur se ha perfilado como una sólida alternativa médica en la que los valores
éticos orientan sus servicios -factibles justamente por la búsqueda de
excelencia- y sus metas de rentabilidad.
Visionarios
y forjadores
Los
17 especialistas iniciadores de Médica Sur, como la gran mayoría de los médicos
líderes de México, se formaron primero en instituciones académicas públicas de
asistencia e investigación; más tarde, realizaron estudios de posgrado en el extranjero, para retornar finalmente a
nuestro país.
Durante
su formación en los institutos y grandes centros médicos públicos,
comprendieron que el ejercicio de la medicina se apoya en seis sólidos pilares:
la vida asistencial, es decir, la cura de enfermedades; la vida docente, que
consiste en la enseñanza y el aprendizaje de la medicina; la investigación
médica científica en todas sus modalidades; la práctica académica intrahospitalaria; la participación en agrupaciones de
especialistas tanto nacionales como del exterior y, sobre todo, en la conducta
y principios morales universales de la ética médica.
Los
iniciadores del proyecto decidieron edificar una institución en la que los
pacientes acudieran confiados en que los profesionales que los atienden se
exigen a sí mismos un ejercicio médico de excelencia, apoyado en bases éticas.
Una nueva institución que se enriqueciera permanentemente con actividades
docentes y de investigación, con una vida académica propia. Una institución
que, en suma, aprovechase su potencial y su experiencia médica en la formación
de nuevos profesionales y en la divulgación de conocimientos científicos.
Una
de las principales directrices, seguidas por los fundadores de Médica Sur, fue
lograr que la práctica de la medicina tuviese un alto sentido humanitario y
estuviera regida por normas claras. Por esa razón, un grupo de ellos se dio a
la tarea de elaborar el Código de ética de Médica Sur. Publicado en el
año 1994, el cumplimiento de este código es hoy, obligatorio para quienes
prestan sus servicios y colaboran en ella.
En
un predio de casi diez mil metros cuadrados, situado en la zona de Tlalpan, al sur de la Ciudad de México, los forjadores de
Médica Sur iniciaron, en el año de 1981, la construcción de una torre de
consultorios de nueve niveles. Si bien no contaban con mucha experiencia en
materia de ingeniería y arquitectura, sí tenían una idea muy clara del tipo de
edificación que deseaban: un complejo médico espacioso, funcional, rodeado de
jardines, y en armonía con el ambiente urbano, donde fuera posible ejercer la
medicina con libertad y respeto. Un espacio en que la relación médico-paciente
estuviese por encima de cualquier otro interés.
El
proyecto inicial contempló tres etapas: primero, la construcción de
consultorios médicos, cuya venta en condominio permitió pasar a la segunda
etapa de creación, la de las clínicas de diagnóstico y tratamiento. Por la
rentabilidad de estos servicios se arribó a la tercera etapa de construcción
hospitalaria.
Recientemente,
se terminó una cuarta etapa que consta de un edificio de estacionamiento para
700 automóviles. Dicho edificio, además, albergará oficinas administrativas,
clínicas médicas de especialidad, un nuevo auditorio, aulas de enseñanza,
guardería y club médico, entre otros servicios.
Médica
Sur es hoy, un complejo hospitalario con 120 mil metros cuadrados de
construcción, donde se ubican 514 consultorios, 138 habitaciones y 26 suites,
17 unidades médicas, 9 clínicas y varios centros de especialidad para la
atención de la salud.
Los
cimientos materiales, éticos, profesionales y laborales, permitieron edificar,
tanto un sueño, como una sólida institución médica.